
Jugando con la horrible tempestad de lo que se va y no vuelve,
porque con sus aguas calienta y enfría el camino.
Porque cuando se dice hasta luego hay que saber cómo decirlo,
no vaya a suceder que la luna te conceda deseos perdidos
y la sombra de la noche clara te revele tus instintos.
Te los dejen a flote y te desanime el ánimo,
y te descontrole el control y de tanta locura culmines como maestra de la cordura.
Porque lo que se promete se cumple,
yo humana en ese sentido no quiero ser, ni prometer..
tu tampoco deberías prometer..
Cuantos faltan.. siete, o seis, o cinco…
porque ya ni se lo que cuento,
se me hace que este 'mes' ha pasado a la carrera,
y vuelvo y controlo el descontrol,
y el desánimo se fue a animar con unas cuantas copas de brugal,
y hoy siento el aroma de ese café que bebí contigo,
y entre Arjona y mi dolor de cabeza volvemos al principio…
Ya hay menos tempestad,
lo que se va y no vuelve calienta y enfría el camino.
Bien lo especifiqué, fue solo un hasta luego.
Y SI sé lo que cuento, ¡Faltan siete!.... ¿o seis… o cinco?
Qué más da, si cuento contigo…
'Hay promesas
que con el tiempo,
no significan nada'..
que con el tiempo,
no significan nada'..
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