Del silencio a la melodía de tu cuerpo,
dime solo eso que callas
o no digas más nada.
Se como silencio frío y herido
pero no seas intento.
Se algo mediocre, verbo de
indiferencia a mi indiferencia.
Háblame de tu cama de escarchas,
finge no tener apegos, sin celos
a la sensación que te causan
mis brazos de fuego..
Aunque los labios se -nos- queman
en las noches en que la ausencia voluntaria,
se lamenta del equívoco..
Tú ansiando un -hola-, en cada -hasta luego-..
Tú ansiando un -hola-, en cada -hasta luego-..
Pobre príncipe de esos de cuentos de Disney..
De esos que los cuentos ya no cuentan..
Que son psicópatas y escuderos contra Cupido.
Pobre de mi principito que no sabe en que lío se ha metido.
Mi reloj de arena carece de tiempo
para detener cada beso;
para devolverlo a sus raíces
y cada caricia, plasmarla en un verso.
*Matando Dragones








