Noche de luna llena, podría decir charlamos la noche entera. Te escuché desmenuzar el futuro, hablabas de vida y su otro extremo. Ojalá y me hubiese concentrado; mi ingenuidad paralela no quería saber cómo despertar, me enfoqué tanto en ello que nada logro recordar.. Uno que otro dèja vu por ahí vendrá.
Me alegra que descanses en mi hombro, que desde el punto más alto escuches mis reclamos, que comprendas lo que pido y me expliques con cariño. Que mi llanto te cause risa, que me cuentes de concursos en la India, de la medicina y de por qué arquitortura sigue en lista.
Te extraño.
Gracias por estar.
